5 pueblos surferos a los que el otoño sienta bien

Parece que este verano prolongado que nos ha hecho olvidar durante algún tiempo el mes en el que estamos,  hoy os presentamos una lista de los pueblos surferos que no puedes pasar por alto. Ya hace frío al salir del agua, y ya las sesiones de surf y playa se van acortando. Ahora el cuerpo pide calor, una buena comida, y un paseo para calentar los músculos enfundados en un grueso abrigo o sudadera, y mucho mejor si son ecológicas como las nuestras 😉

Por suerte, cerca de nuestras playas favoritas hay pueblos que nos pueden ofrecer esto y más, y a los que el otoño, sin turistas ni aglomeraciones, sienta estupendamente. Aquí os dejamos una pequeña selección que contentará a los más viajeros/surferos.

San Vicente de la Barquera (Cantabria)

http://www.granhotelsuances.com/es/vacaciones-en-suances-cantabria/san-vicente-de-la-barquera

Con el Castillo y la Iglesia de Santa María de los Ángeles vigilando el caserío, la vista de este pueblo surfero mientras nos acercamos desde la playa de Merón, con el lienzo de los Picos de Europa como marco perfecto, supone una de las vistas más conocidas y fotografiadas de Cantabria.

La villa, importante centro durante la Edad Media, tanto por ser etapa del Camino de Santiago del Norte, como por su vocación marinera y comercial, conserva esa distinción burguesa, pero humilde, entre sus callejuelas. En los soportales de la vieja plaza del Mercado se sirve tanto cocido montañés como sopa de pescado, bálsamo perfecto para manos y pies fríos tras un largo baño.

Lastres (Asturias)

https://www.turismoasturias.es/descubre/costa/villas-marineras/marinera-lastres

Foto de Lastres (Asturias)

Si por algo es conocido Lastres es por la inclinación de sus calles, muestra del estilo de vida y filosofía de un pueblo que vive por y para la mar. Importante villa ballenera, antes que eso fue lugar de paseo frecuentado por dinosaurios, que dejaron sus huellas en la cercana playa de La Griega, sobre la que precisamente se alza el Museo del Jurásico de Asturias. Conviene perderse en Lastres, dejarse llevar, y devolver la sangre a los músculos subiendo sus empinadas cuestas, para parar acto seguido en el Restaurante Bitácora, colgado del acantilado. Dentro, parecerá que la fabada que te calienta el estómago ha surgido del mismo mar sobre el que comes.

 

 

Malpica (Galicia)

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Malpica (Galicia)

Malpica no tiene la belleza de lo antiguo, de las casas de piedra y las calles medievales que forman San Vicente o Lastres, pero es tan marina como ellos. En este pequeño pueblo gallego, en cuya playa siempre hay surfistas, predomina la utilidad: casas sólidas, apretadas unas junto a otras, para soportar los envites de temporales e inviernos, siempre duros en el confín de España que es Galicia. Por esto y su fantástica gastronomía t No hace falta que alabemos la gastronomía gallega, pero os daremos un consejo: el secreto de cerdo con queixo do país os dará fuerza suficiente para explorar las cercanas playas de Razo y Baldaio, donde siempre rompen olas.

 

Galizano (Cantabria)

https://www.minube.com/fotos/rincon/119224/556233

Galizano (Cantabria)

Este pequeño pueblo cántabro supone la excepción en nuestra lista de pueblos surferos. Además de unas cuantas casonas antiguas, siempre llenas de geranios, y una tranquilidad relajante, poco más puede ofrecernos un pueblo que se ha visto rodeado por pequeñas urbanizaciones. Pero Galizano es sus acantilados, a apenas 300 metros del centro urbano, y los verdes prados que lo rodean, que parecen extenderse hasta el infinito para terminar precipitadamente en el mar. Y a diez minutos, la famosa playa de Somo. Es una de las pocas zonas llanas de Cantabria, famosa por sus vaquerías, su leche, y sus campos de maíz. Además, en Galizano podrás probar uno de los secretos mejor guardados de Cantabria: las almejas y navajas de Pedreña.

 

 

Burriana (Castellón)

http://www.revistahangten.com/blog-longboard-surf/hangten-se-va-al-burriana-quasimoto-festival/

Burriana (Castellón)

Y por si el norte os queda lejos, recordamos que en el Mediterráneo también se surfea y encontramos pueblos surferos como es el caso de Burriana, cuando la masificación del verano, con sus festivales, discotecas y campings abarrotados desaparece, la tranquilidad inunda la zona, y la comunidad surfera, famosa por su carácter longboarder y canalla, vuelve a apoderarse de unas playas que durante el verano dejaron para los visitantes. El agua está buena, el sol siempre acompaña, y al salir del baño, a menudo pequeño pero divertido, puedes acudir a uno de los muchos chiringuitos playeros para devorar un buen arroz en la meca de la paella. Y tranquilo, ya no será para turistas: recuerda que estamos en otoño.

 

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