Kepa Acero “Gabón”

Kepa Acero presenta en Madrid “Gabón” su último documental. «Estoy un poco nervioso, ¿podéis aplaudir otra vez?», así rompió el hielo Kepa ayer en Madrid. Venía a presentar el documental “Gabón”, producido por Surfer Magazine, sobre su último viaje a África con Dane Gudauskas. Melenas rubias quemadas por el sol, skates aparcados por las esquinas y mucha  sed de olas le dieron la bienvenida en la capital.

Vizcaíno, de Getxo, Kepa es el menor de tres hermanos. El mayor de ellos, Eneko, fue el primer nombre español en figurar entre las banderas estadounidenses, australianas y hawaianas que infestaban las listas de los circuitos mundiales de surf de los años 90.

Creció en un ambiente en el que este deporte era una diversión. En realidad, para Kepa nunca dejó de serlo y por eso decidió renunciar a la versión enlatada y descafeinada que le ofrecía la industria. De modo que lleva seis años viajando. Dejó el surf profesional porque no conectaba con lo que estaba haciendo.  Todo era tan artificial que dejaba de tener sentido, reconoció en alguna entrevista. Ahora dice que cuenta con un presupuesto ajustado (este año acabó de devolverles a sus padres el préstamo que había necesitado para arrancar con la primera de sus aventuras) y que esa incertidumbre constante con la que vive cada día «merece la pena porque me apasiona hacer esto».

Kepa Acero | Vía: Facebook oficial

Kepa Acero | Vía: Facebook oficial

Una mochila, las tablas, una cámara para grabarlo todo y el mundo entero por explorar. Poco más necesita para recorrer miles y miles de kilómetros. El objetivo: fundirse con el mar en un tubo de agua esmeralda durante esos escasos segundos en los que el hombre se convierte en pez. Dice que la experiencia personal de sus viajes es tan importante como el después compartirla con la gente que le sigue. Viaja solo, sí, pero la compañía se la encuentra por el camino, ese camino que tanto en la vida como en los viajes, es lo que verdaderamente importa. Después, volver a casa y dar un paseo con Loa, su amigo perruno, o estar con su familia, cobran mayor valor para Kepa.

Empezó en Namibia, editando sus propios vídeos desde alguna esquina del desierto, si es que el desierto tiene esquinas. En 2010, puso en marcha el proyecto “Cinco olas, cinco continentes” y durante medio año recorrió varios países en busca de olas que no figuran en ningún mapa. Reconoce no preparar sus viajes, solo recopila la información básica y se compra el billete de avión. «Esto es mi vida. Sé que puede parecer un tópico, pero no debemos olvidarnos de que todos nos acabamos yendo y que ahora tenemos una oportunidad única, cada uno dentro de sus posibilidades», quiso recordarnos.

Ayer, nos habló de Brasil y la interminable Pororoca, de Perú y el caballo de Totoya, de los bocadillos de tortilla que su madre le prepara para el trayecto Bilbao-Madrid y de su forma de entender la vida a través del surf y de las olas. ¡Gracias Kepa por tus lecciones!

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